Otra vez. Y en esta ocasión, justo a los pocos días de haber supervisado y dado el visto bueno a la última reforma, la enésima de las sufridas en el tejado del ala anexa a la Iglesia en la que tiene su sede la Real Congregación.

Afortunadamente, los desperfectos no han sido graves, aunque obligan a nuevos trabajos de reparación y saneamiento. Las reaparecidas goteras -como se aprecia en las fotografías que acompañan esta información- se han originado en una pequeña rotura de la limahoya, que es preciso arreglar en evitación de nuevas filtraciones que afecten, como en esta ocasión, a las celdas y servicios de los Padres Franciscanos, situados en la segunda planta del edificio anexo situado a la derecha del edificio de la nave central del templo. . Que es preciso volver a pintar, como resulta obvio y obligado.

Según ha señalado nuestro Viceprefecto, don Amalio de Marichalar y Sáenz de Tejada, Conde de Ripalda, “abrigamos la esperanza de que pueda arreglarse pronto pues ya se ha estado trabajando en una primera fase. Confiamos en tener todo solucionado en breve, ante la previsión de nuevas lluvias en la primavera abrileña que, al cierre de esta nota, se pronosticaba generosa en precipitaciones.

En las dos primeras imágenes se aprecia la rotura de la limahoya. En la última, los tramos de la la gotera situada entre la ventana y el armarito del baño.