In Memoriam

Don Faustino, erudito universal

D. Faustino Menéndez Pidal

Nos ha dejado don Faustino: el 21 de agosto, al cabo de 94 años plenos de  sabiduría  y rebosantes de conocimientos históricos y de insuperable buen hacer intelectual y humano..  Faustino Menéndez Pidal  y de Navascués, zaragozano de nacimiento y afincando durante buena parte de su vida en la casa solariega de Cintruénigo, en la Ribera navarra, sentía una especial debilidad -personal, emocional-  por cuanto se relacionara con el Viejo Reyno. Y especialmente por la Real Congregación de San Fermín de los Navarros, a la que pertenecía como congregante y desempeñaba una vocalía de la Junta Particular.

Aunque cursó  Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos -en la que también se doctoró, y a la que se dedicó profesionalmente-, su verdadera vocación, a la que consagró sus mejores saberes, fue la Heráldica, la Sigilografía y la Genealogía, hasta el punto de estar considerado como una de las máximas autoridades europeas -que es tanto como decir mundiales- en la materia. Ingresó por unanimidad -ya en 1991-, como miembro de número en la Real Academia de la Historia, de la que llego a ser Director entre 1993 y 2009. Fue distinguido con el Premio Príncipe de Viana de la Cultura en 2011.

Sobrino nieto de Ramón Menéndez Pidal, estaba casado con Inés de Navascués y de Palacio -eran primos segundos- y tuvo cuatro hijos: Ignacio, Pablo, Inés y Ana. Y seis nietos. El matrimonio propició que se reunieran las dos ramas en que estaba dividido hasta entonces el Palacio de Cintruénigo. Faustino e Inés lo restauraron primorosamente, obtuvieron la declaración de BIC y ese fue el  escenario -plagado de obras de arte- en el que Faustino organizó el archivo familiar.

Desde la Real Congregación nos unimos  al dolor de su familia, sumándonos a sus oraciones. Descanse en paz.

José Luis, un hombre bueno

D. José Luis Vázquez de Padura

Fue, sin duda, una gran persona. Pero, ante todo, un hombre bueno. José Luis Vázquez de Padura, fallecido el 14 de julio de 2019, era ese amigo en el que siempre se podía confiar, por su discreción y entrega. Por sus ganas de ayudar. Porque siempre sabía estar allí donde era necesario con una frase ingeniosa, con una sonrisa, con esa mano tendida que tanta falta hacía en ciertos momentos.

Fue -y su recuerdo sigue siéndolo- un ejemplo para cuantos compartimos con él cualquier episodio de nuestras vidas y, muy especialmente, los momentos y vivencias que participamos junto a él en el quehacer de la Junta Particular de la Real Congregación de San Fermín de los Navarros, donde fue Vocal durante largos años y hasta su muerte, y en la que tanto se le echa ya de menos.

Su biografía  personal y profesional cuenta que José Luis, nacido en Madrid el 20 de enero de 1940, era Economista de formación. Desarrolló la mayor parte de su carrera profesional en Fasa Renault, donde desempeñó varios cargos de responsabilidad principalmente en los destinos de Madrid, Sevilla y Oviedo. Desempeñó la  vicepresidencia de “Purísima Concepción” desde 2009. Además, fue secretario general y tesorero de la Asociación del Patrimonio Histórico de Nuevo Baztán y miembro de la Real Hermandad de San Fernando.

Desde la Real Congregación nos unimos al dolor de su viuda, Gabriela González-Bueno, su hijo Diego y los tres hermanos del fallecido: Javier, Rafael y Francisco (“Curro”).  Descanse en paz este hombre de pro, el mejor amigo de todos cuantos tuvieron y tuvimos la inmensa fortuna de figurar entre sus compañeros y conocidos. ¡Hasta siempre, José Luis!

El último chupinazo de Cruz Mari Baleztena

D.Cruz María Baleztena Abarrategui

Ha fallecido, en Madrid, Cruz Mari. La imagen afable y con una permanente y acogedora sonrisa en los labios, era muy popular entre cuantos frecuentan los festejos y celebraciones de San Fermín de los Navarros. Llegó a lanzar varios años el chupinazo sanferminero de nuestra RC. E incluso el año último, 2018, llegó a dispararlo desde el balcón de su vivienda en Majadahonda (Madrid), con pañuelo rojo al cuello y gritando con todas sus ya escasas fuerzas”¡Viva San Fermín!”. Genio y figura…

Cruz María Baleztena Abarrategui, pamplonés en ejercicio y navarro a carta cabal, era muy querido en la colonia navarra de Madrid y, por supuesto, entre cuantos compartimos con él su larga militancia en la Real Congregación de San Fermín de los Navarros y su presencia, imprescindible mientras su salud se lo permitía, en la Javierada de Navarros a Nuevo Baztán.

Perteneciente a una de las familias más conocidas de la capital Navarra, Cruz Mari, que había cumplido 87 años, fue el tercero de diez hermanos y, a su vez, padre de seis hijos -fruto de su matrimonio con María Cruz Olano, fallecida en 1984- y abuelo de 13 nietos. Desde este órgano informativo de la RC queremos transmitir el profundo pesar y el sentimiento más sincero de nuestro dolor a su extensa familia, en especial a su viuda, Ana Jijón, por la desaparición de nuestro querido compañero

Lo llevaremos siempre en nuestro recuerdo.

Javier, un caballero

D. Francisco Javier Carreño y Cima

Ha fallecido el Ilmo. Sr. D. Francisco Javier Carreño y Cima, Vocal -y compañero- de la Junta Particular de la Real Congregación de San Fermín de los Navarros. Su presencia en la RC fue siempre positiva, donde supo defender con gran empeño y espíritu de colaboración su punto de vista y criterio positivo ante los problemas ordinarios. Una línea de comportamiento ejemplar, en la RC y en la vida, como lo ratifica su calidad de Caballero Comendador Gran Oficial de la Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén.

El proyecto más querido para Javier era su propósito de peregrinar, junto con otros miembros de San Fermín de los Navarros, hasta la tumba de San Fermín en Amiens (Francia), donde reposan los restos del primer obispo navarro. Pero su muerte le ha impedido llevar a cabo el más acariciado de sus sueños.

La Real Congregación de San Fermín de los Navarros, que comparte el dolor de sus familiares, amigos y allegados, quiere hacer patente su pesar por el fallecimiento de nuestro compañero, buen amigo y excelente persona, siempre dispuesto a ayudar a cuantos solicitaban su orientación o ayuda, por lo que tardaremos un largo tiempo en acostumbrarnos a su ausencia.

Estamos seguros de que San Fermín lo habrá llevado, refugiado en su milagroso capotillo, para reunirse con el Padre.

Descanse en paz.

Adiós Miguel

D. Miguel Santafé

La noticia no nos pilló de sorpresa, pero nadie pudo evitar el sobresalto que produjo su confirmación. Miguel Santafé, el gran Miguel , el entrañable compañero y enorme persona de bien, el amigo del que habíamos disfrutado tantos años, nos había dejado.

Fue el 22 de febrero, jueves. Está enterrado en Tafalla, en su Navarra natal que llevaba tan dentro de su corazón. La enfermedad puso término a un penoso proceso que lo mantuvo fuera de juego -a él, tan entusiasta pelotari– durante los últimos meses, aunque sin interrumpir sus desvelos y entrega por la Real Congregación, a la que tanto quiso en vida y sirvió, como Tesorero, hasta casi el último minuto.

Descanse en paz nuestro querido amigo y excepcional compañero, que tantos desvelos y muestras inagotables de humanidad, entrega y amistad volcó en todo lo relacionado con Navarra y San Fermín. Y que acertó a conducir, con mano firme y acertada, la llevanza de las cuentas de la RC, en los tiempos difíciles que le tocó afrontar. Las obras de rehabilitación y reforma de nuestro complejo parroquial se han podido ejecutar, gracias a la mano y estricto control e iniciativas de Miguel, en su parte más peliaguda. Porque Miguel hacía fácil lo que para los demás resultaba imposible. Nunca le estaremos suficientemente agradecidos.

Reciban sus familiares y allegados, su viuda, Esther Martinena, sus hijos -Mónica y Sergio, Natalia y Antonio, David y Paloma e Ivan y Laura- y sus once nietos (Lucas, Miguel, Belén, Javier, Álvaro, Jaime, Manuel, Pablo, Carlota, Miguel y Blanca Esther), nuestra más sentida condolencia, en la seguridad de que Miguel permanecerá siempre en nuestro recuerdo.■

Homilía del Rvdo. P. Pedro Irurzun  Azpíroz, capellán de la Real Congregación, en la misa-funeral oficiada en San Fermín de los Navarros por el alma del Cardenal don Fernando Sebastián Aguilar, recientemente fallecido. Asistieron a estas solemnes exequias, junto a los familiares más allegados del purpurado, Vocales de la Junta Particular de la RC, Congregantes de San Fermín, fieles y amigos.

Estas fueron sus palabras:

“Queridos sobrinos y todos cuantos habéis venido a esta Eucaristía que celebramos por el eterno descanso de D. Fernando Sebastián Aguilar, ex Arzobispo de Pamplona y Cardenal.

La muerte inesperada de don Fernando Sebastián el 14 de enero de este año de 2019, en la residencia diocesana de Málaga, causó una honda conmoción en las personas que le conocían y que le querían y que eran muchas. Se celebraron solemnes exequias en la Diócesis de Málaga, en la Diócesis de Pamplona y en otros centros religiosos. Y en la prensa hubo numerosos escritos muy elogiosos sobre su figura humana y cristiana.

La Real Congregación de San Fermín de los Navarros ha querido también hacer esta celebración porque también aquí nosotros le conocíamos y le queríamos mucho. Por haber sido Arzobispo de Pamplona y por haber presidido una misa solemne aquí, en esta Iglesia de San Fermín de los Navarros.

Yo sé muy bien que las homilías no son para hablar de las personas sino de la fe cristiana que nos marca el camino a todos. Pero si hoy hablamos de don Fernando Sebastián es porque  toda  su vida es para nosotros como una homilía.

Y empezamos por el lema de su escudo episcopal, que le retrata perfectamente y que dice así: Veritas in Caritate. Primacía de la verdad y del amor. Y, ante todo, la verdad religiosa. concentrada en Cristo que se manifestó a sí mismo como la verdad. Yo soy el camino, la verdad y la vida. El que crea en mi, aunque haya muerto, vivirá.

Fue un verdadero maestro de la verdad del evangelio., que se aplicó a sí mismo y a los demás. Y así lo hizo desde su cátedra de Teología en la Universidad de Salamanca y desde su función de Rector de la misma. En una visita al Papa Francisco, en Roma, le ofreció unos libros que había escrito y el Papa, cogiéndolos y mirándole a los ojos, le dijo: Ha sido usted un maestro para mi. Más tarde, en reconocimiento, el Papa le compensó con el capelo cardenalicio.

Y también fue un verdadero maestro del evangelio en Navarra, como arzobispo de Pamplona,  cuando les recordaba a los navarros: Sólo tenemos el poder del amor del Dios en la cruz victoriosa de Cristo resucitado. Esta fe ha sido el fundamento de la grandeza moral de nuestros padres. Apartarse de ella será fuente de muchos errores y  sufrimientos.

Su original manera de evangelizar en Navarra fue el uso de escribir Cartas desde la fe a todos los navarros publicadas en Diario de Navarra. Con ellas iluminaba los temas ordinarios de la sociedad, como la familia, la violencia, el perdón, la venganza, los nacionalismos y otros.

Y también era un ejemplo vivo de la manera de vivir el amor humano y cristiano. Por donde pasaba dejaba siempre buenos amigos. Los navarros le querían como a un amigo y él respondía de la misma manara. Su amor llegó hasta esta parcela de navarros que vivimos en Madrid y que constituimos la Real Congregación de San Fermín de los Navarros.

Lo demostró el día que vino a Madrid y presidió la fiesta de San Fermín  en esta Iglesia de San Fermín de los Navarros. Le vimos en el altar y preparado para la celebración acompañado por sacerdotes de esta Comunidad Franciscana y de otros sacerdotes navarros. Lo llenaba todo. Sus palabras, llenas de fe y amor, en la homilía, le salían del corazón y llegaban a todos los fieles.

Al final, él mismo bendijo las medallas de San Fermín que se iban a imponer a los nuevos congregantes, entre los cuales se encontraba él. Y pidió que el capellán se la impusiera a él el primero. Luego la besó y la mostró a todos, sintiéndose feliz de ser un congregante más de San Fermín de los Navarros. Naturalmente, con este gesto nos ganó a todos.

Hermanos, con esta celebración le damos gracias a Dios por habernos regalado a D. Fernando Sebastián, que tanta sabiduría y amor ha derramado sobre nosotros.

Que la Virgen María , de la cual era muy devoto como claretiano e Hijo el Corazón Inmaculado de María, le acompañe ante la presencia de Dios y lo conduzca hasta las moradas eternas.

Así sea.”