San Raimundo de Fitero, promotor de la Orden Militar de Calatrava

Quien más tarde estaría llamado a los altares, propició -ya en el siglo XII- la creación de una de las más destacadas órdenes milita res para defender las tierras cristianas del sur de la península de los ataques musulmanes. Así, aparece la figura de la Orden Militar de Calatrava en cuyo nacimiento destaca como promotor el Abad de Santa María de Fitero, Fray Raimundo Serra, luego San Raimundo de Fitero, que por decisión del Rey Sancho III se ocupó de la defensa del Castillo de Calatrava, en la actual provincia de Ciudad Real, merced al mandato recibido.

Esta orden, con reconocimiento canónico obtenido en 1164, y al igual que otras de carácter militar, tuvo una rama femenina que se creó en la primera mitad del siglo XIII y que, posteriormente, erige un convento de esta orden en l a calle Alcalá de Madrid.

Cuatro siglos más tarde, en 1623, tras dejar sus anteriores residencias en la provincia de Guadalajara, se trasladan definitivamente en Madrid, y se instalan en esta céntrica iglesia.

Origen de la Orden de Calatrava. Obra de Manuel López de Ayala (1890), ubicada en la Sala Capitular

La Iglesia, en cuestión debida al ilustre Arquitecto Fray Lorenzo de San Nicolás, es conocida como la de las Calatravas, en Madrid, estando a su frente un Rector, dependiente del Arzobispado, y en ella se encuentra, en el altar mayor, la imagen de San Raimundo de Fitero, fundador-promotor de la Orden, ataviado con atuendo militar, en un importante conjunto artístico debido a la mano de Churriguera, que se completa con la imagen de la Inmaculada Concepción, que desde 1652 es la patrona de la Orden. La imagen del Salvador culmina el retablo. Este retablo coincide con la aprobación del culto al Santo, a quien desde 1702 se le atribuyen numerosos milagros, reconocidos entre otros por el arzobispo navarro Ximénez de Rada. Su fiesta se conmemora el 15 de marzo.

Con esta sucinta descripción de una de las iglesias de mayor solera y raigambre de la capital de España, aunque tal vez desconocida todavía para muchos de los madrileños, queremos invitar muy especialmente, a navarros y simpatizantes, a visitar con detenimiento este templo, vinculado a un Santo de Fitero y ubicado en el centro de Madrid, que dispone de un retablo inigualable. Y a profundizar en el conocimiento de la histórica rama femenina de la Orden de Calatrava, que dispone de convento propio en Moralzarzal .

José Mª Goizueta